lunes, 7 de noviembre de 2011

Manuel López Azorín en Libertad 8: Notas para el recuerdo



El jueves 13 de octubre presenté mi libro Sólo la luz alumbra en el Café Libertad 8 de Madrid.Ese mítico Cafe Literario (la primera vez que lo visité fue con Claudio Rodriguez y Ángel González y de eso hace ya muchos, muchos años), Cafe de la canción de autor (que se lo digan a Pedro Guerra, a Ismael Serrano y, cómo no, a tantos como han cantado en él). Café o "bar" como yo lo llamé en un poema (Imaginad un bar era su título) cuando celebramos su 30 aniversario junto a Ricardo, el capitán de este barco de voces que navegan al aire de la palabra, de la cadencia, del sonido, de la música, con una antología que se llamó Agua Símbolo y Memoria.




Ese jueves 13 de octubre me encontré allí con Victor Alfaro, Victor hace un programa de radio: Al caer el sol, creo que una vez al mes, desde Libertad8 y ese día grababa uno con Marwan creo recordar. Luego nos saludamos pues aunque sabiamos el uno del otro no nos habían presentado nunca. Victor tuvo la deferencia de quedarse a la lectura que iba a dar de Sólo la luz alumbra.

En Libertad 8 me encontré igualmente con unos cuantos amigos que se acercaron para escucharme, algo que siempre se agradece en estos actos y que se recuerda luego con afecto. No sé si recordaré a todos por lo que, si alguno se me olvida, pido sinceras disculpas. Entre los que recuerdo estaban: El poeta norteamericano Mills Fox Edgerton que me trajo, como regalo, su último libro publicado Luz y sombra..

Pedro A. González Moreno
, poeta donde los haya. Me emociona en muchas ocasiones con su buena y honda poesía que siempre está hecha con la materia de los sueños.

Manuel Cortijo Rodríguez, poeta que coodirige junto a otro poeta,Juan Pedro Carrasco, mes a mes, la Tertulia Eduardo Alonso en la Casa de Castilla la Mancha..

Francisco Caro otro estupendo poeta, preciso y sugerente, que llegó -me dijo- algo tarde pero que estuvo allí acompañándome, de la mano.

Carmina Casala, mi querida y admirada siempre Carmina la poeta de la cual me gusta toda su poesía y especialmente un hermoso verso suyo que convoca eclipes para la soledad y que fue capaz de acercarse a pesar del tremendo catarro que sufría. (Eso es amistad)

Los poetas Rafael Borge poeta sorpesa de emocionante voz y Manuel Cortijo cieza,a quien hace tiempo prologué un hermoso libro que fue su vuelta a la poesía tras veinte años de silencio, buenos poetas y buenos amigos.

Ramón Irigoyen
que hacía tiempo que no nos veíamos y me alegré mucho, hablamos luego de romances entre otras cosas. Miguel Ortega Isla que llegó de los primeros y nos saludamos a la entrada y Simón , el marido de Encarnación Huerta,

Francisco José Sevilla
, poeta maldito, l'enfant terrible por destino a quien, como un trasgo enredador y travieso siempre y siempre poeta-poeta, tengo un enorme cariño desde que era un sorprendente y jovencísimo de 17 años que anduvo junto a mí en el Helicón. Llegó acompañado de un amigo, estuvo un tiempo y, finalmente, se me acercó para despedirse, y desapareció.

También acudieron la poeta extremeña Juana Vázquez y mi paisana, de Blanca (Murcia), Sagrario Núñez. Lamento no recordar el nombre de dos escritores que han publicado en Sial y que también estuvieron al igual que el joven y ya maduro poeta Diego Medina Poveda y el jovencísimo y prometedor poeta Sergio García García.

A mi lado durante las presentaciones se encontraba J. Álvaro Gómez, él hizo las fotos que aquí ilustran esta crónica, tímido, gran escuchador, poeta que aprende, escritor y entrevistador en la revista digital Granite Raimbow.

El excelente poeta José Luis Morales que me comentó, movil en mano al que no podía acceder por no sé que razón, que otro Morales, hijo del gran poeta Rafael Morales, es decir el profesor, crítico, y también poeta Rafael Morales Barba quería verme y hablar conmigo.

Recuerdo también a un joven, José Casillas, que vino, acompañado de su mujer, a saludarme para decirme que iba, de nuevo, a retomar la poesía tras haberme escuchado (gracias, muchas gracias)y a darme recuerdos de Javier de Editorial Drakul porque a éste le fue imposible acudir.



Allí estaban tambien, para acompañarme en la lectura e intervenir, el editor del libro Basilio Rodriguez Cañada, los poetas Pepe Ramos y Julio Santiago y mis cantautores favoritos Rafa Mora y Moncho Otero. El editor fue apasionado y generoso en mi presentación y fue dando paso a las intervenciones de Pepe Ramos, que además mostrarme su afecto, estuvo casi solemne hablando de mí y de mi poesía y eso no es lo habitual en este poeta -joven pero ya no tanto como dice él- que gusta de la vida con alegría y con humor, aunque la procesión, de la vida, vaya por dentro con jodidos cilicios que flagelan por su cuenta. En fin yo pensé -siendo Pepe Ramos- que el cachondeo estaría asegurado y no fue así. De cualquier modo con o sin cachondeo Pepe Ramos hace bien todo lo que hace.

Le tocó el turno después a Julio Santiago, un poeta que viene adelgazando su poesía no hasta la anorexia sino hasta la más estricta esencialidad y, también casi solemne, habló, entre otras cosas, de la melancolía en mi obra poética y terminó leyendo un poema titulado Elegía que yo escribi para Pepe Hierro. Julio que es siempre tierno y afectuoso tampoco mostró esa noche su faceta más lúdica; pero lo que hizo, lo hizo bien y con mucho cariño. Me consta.



Rafa Mora y Moncho Otero intervinieron después interpretando cuatro temas del disco que preparan con -creo- diez poemas míos, elegidos por ellos de entre los muchos que han venido, durante ya casi doce años, musicalizando de mis diferentes libros. Y tengo ganas de ver el disco acabado que van a titular El río de los ojos, este poema fue el primero que, en 1999, musicalizara Moncho Otero porque a su padre le gustó mucho. Vaya pues como homenaje al padre también. Ellos andan muy satisfechos del trabajo realizado y yo confío plenamente en su buen hacer.Sólo uno de los poemas que han musicalizadono está en esta antología, es Digo amor, digo esperanza. Obviamente una antología todo lo publicado y este poema que está colgado en la entrada anterior a ésta, se quedó fuera.


Y mientras escribo esta crónica para el recuerdo, recibo esta foto de Rafa Mora y Moncho Otero mostrándome el CD El río de los ojos para ponerme lod dientes largos de alegría. En Libertad8, no podía ser de otro modo, lo presentarán, por primera vez oficialmente, el próximo 22 de diciembre.


Finalmente me tocó intervenir y tras los agradecimientos a todos y cada uno de los que alló se encontraban, di paso a una lectura basada en el libro que da título a la antología: Sólo la luz alumbra. Libro del que ha dicho Jorge de Arco:En él, López Azorín ofrece una serie de consejos muy recomendables para esa tropa de jóvenes poetas que confunden la ilusión primeriza con el ego impertinente y que creen hallar en sus propios versos múltiples aciertos y ningún desatino.

Leí sólo poemas de ese último libro con la única excepción del primer poema, una especie de poética titulada El valor relativo que pertenece a mi libro Versos para después de una película. En fin, muchas gracias a todos los que estuvistéis allí ese día, seaís citados o no aquí, lo cierto es deciros a todos sin exclusión, como decía una famosa vedette humorística: Gracias por venir.


EL VALOR RELATIVO

No presumo certezas ni contengo verdades absolutas
y nunca me cuestiono el valor relativo de los versos
ni la luz que desgranen o la sombra que viertan las palabras
sobre quienes las lean.

Yo trato de encontrarme y de buscaros,
de abrazarme a la música con su perfecto ritmo en las palabras,
en todos los sentidos.
No pretendo una estética concreta
ni solo contenido para escribir palabras y palabras.

Edificar la casa, darle luz a las salas,
sentido a los jardines, serenidad a todas las ideas,
sosiego a la emoción. Las sensaciones…
ponerlas en su sitio.

Hallar conocimiento y desde él,
comunicar, si puedo, cuanto sé de lo vivido en mí,
(de ese tiempo que es mío y que me abraza
como a todos vosotros),
de lo que adviertan todos mis sentidos
sobre lo más hermoso, sobre lo más horrible,
para dármelo y dároslo.

De manera sencilla,
decir en lo que cuente mucho más
con las claves precisas del misterio y la magia
de lo que es poesía.

Abrir la caja mágica
para que vuelen las palabras, libres,
por todos los caminos,
por todos los senderos de la vida y el sueño.

(Es cosa de entomólogos,
me dice el cazador de las libélulas,
el que atrapa la vida por las alas de sílabas
en un preciso vuelo de emociones y músicas,
es cosa de poetas.)

no presumo certezas ni contengo verdades absolutas
y sé bien que no importa el valor relativo de mis versos
ni la luz que desgranen
o la sombra que viertan mis palabras.


Yo me escribo a mí mismo para escribir a todos
y ando perdido siempre entre las hojas
del claroscuro bosque en que habitamos,
acechando crisálidas,
tratando de buscaros, de encontrarme,
en este tiempo y esta historia nuestros.

(Y cómo darle caza al lepidóptero
si es cosa de entomólogos, poetas…)

Manuel López Azorín

Del libro: Versos para después de una película
(Recogido en la antología Sólo la luz alumbra)

sábado, 22 de octubre de 2011

Un poema de Manuel Lopez Azorin musicalizado por Rafa Mora y Moncho Otero


DIGO AMOR DIGO ESPERANZA

Digo amor, digo esperanza,
digo paz, digo consuelo,
digo alegría, y un velo
pone el hombre a mi confianza.

Digo amor y no me alcanza
la vista a mirar al cielo,
digo vida y veo el suelo
y me repito: esperanza.

Sigo bailando la danza
de mis palabras al vuelo
-sueño alegre, triste duelo-
de la vida y su balanza.

Digo amor digo esperanza es uno de los "temas" del Disco que preparan. Os lo dejo aquí en esta grabación en el Café Libertad 8 por si quereis escucharla. (y tras ella, una reflexión sobre Rafa Mora, Moncho Otero y su vocación por musicalizar a los poetas.




RAFA MORA Y MONCHO OTERO han puesto música a este poema mío que esta incluido en el libro De la vida y otros ríos (Huerga y Fierro,2003). Una canción más entre todas la que me han musicalizado a lo largo de ya no sé cuantos años, creo que fue en 1999 cuando Moncho Otero puso, por primera vez, música a un poema mío que después incluyó en su CD Los hombres no supieron. Tras ésta primera vez (y aunque ya nos conocíamos y colaboraban conmigo -y yo con ellos- desde mediados los noventa, tanto Rafa Mora como Moncho Otero ha ido trabajando, componiendo música para incorporar al poema que les gustaba de los que yo iba publicando y así, paso a paso, desde hace doce años ya, vienen trabajando en un Disco que verá la luz muy pronto con algunos de los muchos poemas que he tenido la suerte de que les gustase y de que me musicalizaran.



La poesía y la música deben ir de la mano sin excusas. Esto es algo que piensan Rafa Mora y Moncho Otero, lo piensan desde mucho antes de unir sus trabajos musicales y esta unión se produjo hace ya unos cuantos años.

Unos cuantos años en los que han venido componiendo música sobre textos de poetas contemporáneos de diferentes estilos.Joaquín Benito de Lucas, Andrés García Madrid, Luis García Montero,Pablo Guerrero, Ángel González,Niclás Guillén, Gloria Fuertes, José Hierro,Rafael Montesinos, Rafael Moralez, Belén Reyes, Julio Santiago...
De modo que se han convertido en auténticos transmisores de la poesía y se dice, de ellos, que saben poner música a la música del poema. Y eso no es nada fácil.

Yo sé que algunos poetas-pedestal no están de acuerdo en poner música a la música del poema, lo sé. Sé también que cuando Joan Manuel Serrat musicalizó a Don Antonio Machado, a Miguel Hernández y luego a Benedetti, hubo sus más y sus menos en cuanto a opiniones encontradas de estos llamados poetas-pedestal o poetas exclusivos para inicados o poetas que piensan que la poesía es algo tan extraordinario que debe ser degustada sólo por las minorías selectas, etc. etc. En algo coincidimos, la poesía es algo tan extraordinario, algo tan extraordinario que resulta inexplicable y también indefinible; pero, la Poesía, es algo tan mágico y tan misterioso que cuando llega, llega de tal modo, que toca los sentidos, y no sólo de las minorías selectas sino de todos, es decir de muchos, de la mayoría, sin discriminaciónes de ningín tipo. Y a veces ese milagro se produce y un buen poema, también bien musicalizado, se hace de todos y para todos. Y, amigos, no hay modo más rápido y más eficaz que este de transmitirlo a todos a través de la música.




Lo queramos o no los jóvenes son tremendos consumidores de música y, en muchas ocasiones, conocen más a un determinado poeta por la musicalización de un poema de tal o cual cantor que por el libro al que pertenezca ese poema, aunque también, y sucede con frecuencia, tras escuchar llamemos la "Canción" van al libro y leen no ya sólo ese poema sino al poeta en su obra porque, precisamente por esa "Canción" les ha llegado a interesar. De modo que a mí, personalmente que - como decía José Hierro en relación con el poeta- soy un hombre como todos los demás, me parece muy bien que haya músicos y cantores que musicalicen la Poesía.


Muchos cantores lo han hecho además del ya citado Joan Manuel Serrat: Paco Ibañez, Luis Pastor,Pablo Guerrero, Amancio Prada, Pedro Guerra,Alejandro Martínez, entre otros muchos, y naturalmente Rafa Mora y Moncho Otero.



Rafa Mora y Moncho Otero, con ello, tratan de difundir y fomentar la poesía (seguramente también porque ellos mismos son poetas) y al tiempo de cantar los poemas de los diversos poetas a los que ponen música,que son muchos, nos presentan de manera distendida algún retazo biográfico y de su obra. En la actualidad, en esos ciclos que ellos han titulado Versos sobre el pentagrama. Lo hacen sin solemnidades, con un tono amable, risueño y al público le gusta ya que, asiduo y numeroso, acude mes a mes para escucharlos al mítico Café Libertad8 de Madrid o bien lo hace, a través de los tres discos que tienen en la calle.



Termino diciéndoles que el periodista Víctor Alfaro Director y locutor de Al caer el sol, programa de Radio Sol,y con un blog interesantísimo del mismo nombre, ha dicho de estos dos cantautores: “Gracias a Moncho y Rafa la canción de autor había resucitado a principios de los noventa, que aunque la gloria se la llevaron otros, la Música de Autor había dado las gracias personalmente a Rafa y Moncho por haberla llevado a lo más alto a través de sus canciones. Ismael Serrano me aseguró –termina diciendo- “que eran los mejores, los más grandes, los más humildes, los más necesarios”.

Pienso que todos los poetas deberíamos agradecer la gran labor que hacen por y para la poesía. Yo personalmente, no ceso de decirlo, gracias amigos.

sábado, 15 de octubre de 2011

PRESENTACIÓN DEL NUEVO LIBRO DE MANUEL LÓPEZ AZORÍN



PRESENTACIÓN DEL NUEVO LIBRO DE MANUEL LÓPEZ AZORÍN
www.alcaerelsol.com/.../presentacion-del-nuevo-libro-de-manuel.htm...
El blog de Victor Alfaro Al caer el sol dió cuenta de la presentación en Libertad 8 de mi antología Sólo la luz alumbra (Poesía 1986-2010).
Incluyó en él un enlace con la canción No hay valor absoluto de Rafa Mora y Moncho Otero sobre un poema mío.
Rafa y Moncho están ultimando un CD con poemas míos que saldrá en breve.
Gracias Victor Alfaro por la difusión.






" 14 octubre, 2011
PRESENTACIÓN DEL NUEVO LIBRO DE MANUEL LÓPEZ AZORÍN


Ayer, después de la grabación de Al caer el Sol (que por cierto fue una pasada... os cuento a lo largo del día) se celebró la presentación de un libro muy especial. Una antología poética del maestro López Azorín titulada Sólo la luz alumbra (poesía 1986-2010).


Conocí la poesía de Manuel López Azorín gracias al disco de Moncho Otero Los hombres no supieron, en el que Moncho musicaba uno de sus poemas (al lado de otros de Gloria Fuertes o Pepe Hierro, ambos, por cierto, grandes amigos de López Azorín).


En Libertad 8 había una nutrida representación de poetas jóvenes de gran talento. Presentó el acto Basilio Rodríguez (editor del libro y también poeta), el bueno de Julio Santiago (un originalísimo poeta que acaba de sacar un libro llamado ULO AGO que ya os recomendé hace unos días), Pepe Ramos y por supuesto, Moncho Otero y Rafa Mora.


Os dejo aquí una de las canciones basadas en un poema de López Azorín, que los dos han musicado con mucho gusto y mucha gracia. Se llama NO HAY VALOR ABSOLUTO."

http://youtu.be/VhRfQEgKn14



Publicado por VICTOR ALFARO



1 comentarios:
Álvaro Dorian Grey dijo...
¡Vaya tarde noche más buena! Rafa y Moncho son los mejores musicalizando a poetas. Y Manuel es uno de los grandes poetas, que además sabe y es un placer escucharle.

viernes, 14 octubre, 2011

lunes, 3 de octubre de 2011

Manuel López Azorín en Libertad8 el jueves 13 de octubre

El jueves 13 de octubre de 2011 a las 19,30 horas
en el Cafe Libertad8

















Presentación del libro Sólo la luz alumbra (poesía 1986-2010)
de Manuel López Azorín (Sial/Fugger Poesia)




Intervendrán:
Rafa Mora y Moncho Otero (Cantautores y poetas que han musicado poemas del autor)
















Julio Santiago (Poeta y pintor)








Pepe Ramos (Poeta)






Basilio Rodriguez Cañada (Editor y poeta)





y Manuel López Azorín


Lugar: Café Libertad8
calle Libertad nº 8. Madrid

Metro: Chueca / Banco de España


Nota: a todos aquellos que querais- podais venir, os esperamos con los brazos abiertos.
Aquí os dejo algunos comentarios sobre este libro y una reseña de Manuel López Azorín :


Pascual Izquierdo autor del prólogo donde, entre otras cosas, dice:

"Vida y poesía configuran las dos grandes pasiones de Manuel López Azorín y definen los dos vectores principales a los que se subordinan todas las demás líneas de fuerza. Vida entendida como miedo y pasión, como vértigo y deseo, como abismo y pulsión, como duda y anhelo. Poesía concebida como explicación y búsqueda, como reflexión personal y comunión solidaria, como discurso individual que se inscribe en el canto colectivo. Todo ello sin olvidar la fuerza redentora del amor, que aparece en la vida y en la obra del poeta como fuente de gozo y tabla de salvación. Así lo expresa de forma contundente también en el último libro, de título Sólo la luz alumbra, que se ofrece como un amplio vestíbulo para visitar el edificio completo de sus versos. Un verso casi siempre desnudo y carente de artificio, trémulo y valiente, eficaz y conciso, que transmite verdad, emoción y sentimiento, que evoca mundos perdidos y realidades encontradas, que desemboca de forma alborozada en el vasto océano de los versos creados por todos los poetas a lo largo del tiempo."



Luis Martinez de Mingo autor del Épilogo:

"Como quiera que López Azorín siempre ha tenido muy buen oído, y domina los recursos poéticos, el resultado es que en cualquier página de esta antología nos podemos encontrar poemas equilibrados, muy bien resueltos y con antítesis, anáforas, aliteraciones y paralelismos de la poesía de siempre, la intemporal."




Manuel López Azorín (Moratalla, Murcia, 1946) estudió en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid. Desde 1982 reside en San Sebastián de los Reyes (Madrid). Allí fundó el Colectivo Helicón de Poesía y Relato, donde creó los cuadernos La música de la palabra. Dirigió y presentó Tertulias de Autor a través de Canal Norte TV (1992-2000). Puso en marcha y dirigió el Centro de Estudios de la Poesía en la Universidad Popular José Hierro (1996-2000). Creó y dirigió la revista Poesía en la Diana. Ha escrito los guiones de cortometrajes sobre Claudio Rodríguez (1998), José Hierro (1999), Rafael Morales (1999) y Rafael Montesinos (2000). En la actualidad sólo se dedica a escribir.
Ha colaborado con poemas y/o artículos en revistas nacionales e internacionales. Ha publicado los poemarios Marasmo (1986), Vértigo (1994), Amar es mi ejercicio (1997), Versos para después de una película (1998), Libro del desconcierto, (2001), Azul de los afectos (2001), Crónica de Babel (2003), De la vida y otros ríos (2003) y La ceniza y la espuma (Sial, 2008). Ha obtenido numerosos premios de poesía, entre los que destacan: Zenobia (1993), Ciudad de Alcobendas a la difusión Cultural (1999), Ramón Rubial a la labor Cultural (2000) Rafael Morales (2000), Almedina (2002) y Albaricoque de Oro (2007).

miércoles, 3 de agosto de 2011

La cancion de la vida: Reseña de Jorge de Arco sobre el libro Sólo la luz alumbra

El poeta, profesor y crítico Jorge de Arco ha escrito esta reseña de mi libro Sólo la luz alumbra en Andaluciainformacion.es. Reseña que traslado a este blog con mi agradecimiento.


ANDALUCIAINFORMACIÓN.ES

Información / Hemeroteca / La canción de la vida
28/07 · 13:29 · Jorge de Arco


Bajo el título de “Sólo la luz alumbra. Poesía 1986-2010”, Manuel López Azorín ha reunido una importante muestra de su quehacer poético. Para celebrar estas -casi- bodas de plata al pie del verso, el autor murciano brinda al lector una excelente oportunidad de adentrarse en una obra plena de rigor, esculpida con la lentitud y la coherencia de quien sabe que la cantidad no es sinónimo de calidad.

Desde que, en 1960, el editor Jesús Cifuentes agrupase a hurtadillas unos cuantos poemas de López Azorín y los diese a la luz en una edición no venal titulada “Marasmo” -para sorpresa del propio autor y de los amigos que lo disfrutaron-, su decir ha ido creciendo jalonado por distintos galardones y por una forma de entender la poesía en la que se conjugan con acierto la cadencia de un verso muy bien ritmado y una temática cercana y solidaria.
Pascual Izquierdo anota en su prefacio, los dos rasgos principales sobre los que López Azorín fundamenta su poética: “la indagación sobre la individualidad diluida en la universalidad y la definición de las características que ha de reunir la verdadera poesía”. Y en verdad que su obra pivota sobre estos dos conceptos que, a su vez, se apoyan en un humano vitalismo.
Porque estos versos están hechos a golpes de vida, incardinados en la conciencia más honda del hombre y sostenidos sobre su férvida condición mortal; y de ella y de su circunstancia -tomando la máxima orteguiana-, se nutre el yo lírico para volcar con emoción su acordado cántico: “Quiero creer que, luego, tras la muerte,/ he de vivir en cuantos me han querido,/ que no me acabo en ella, que prosigo/ en los recuerdos vivo, permanente (…) Quiero creer, por no tenerme lástima./ Quiero soñar, pensar que esto no es todo,/ que estoy lleno de vida, aunque me vaya”.

La compilación está ordenada de forma inversa, de modo que el último de los poemarios editados - y que da título al volumen-, sirve como pórtico. En él, López Azorín ofrece una serie de consejos muy recomendables para esa tropa de jóvenes poetas que confunden la ilusión primeriza con el ego impertinente y que creen hallar en sus propios versos múltiples aciertos y ningún desatino. Por ello, es recomendable que lean asertos tan verdaderos como éste: “Escribir es amar y un vivir necesario./ Y en la música, el ritmo, la medida y la rima (…) vive el tiempo en palabras que nos han precedido,/ historia de la Historia de la que somos parte (…) Aprended del ayer y buscad el mañana”.

A partir de aquí, se van sucediendo los distintos poemarios que López Azorín fue dando a la luz, “La ceniza y la espuma” (2008), “De la vida y otros ríos” (2003), “Crónica de Babel” (2003), “Azul de los afectos” (2001) “Libro del desconcierto” (2001), “Versos para después de una película” (1998), “Amar es mi ejercicio” (1998), “Vértigo” (1994) y “Marasmo”.
Se completa la antología, con un amplio compendio de estudios, reseñas y prólogos a las obras citadas, que aportan una visión aún más clarividente de un poeta y una poesía de profundos acentos y expresiva autenticidad.



Jorge de Arco:(Madrid, 1969). Licenciado en Filología Alemana por la Universidad Complutense. Ejerce como Profesor universitario de Literatura Infantil y Juvenil y Escritura Creativa en la capital de España. En Junio de 1993, le fue concedida por el Ministerio de Cultura una Ayuda a la Creación Literaria con la que publicó su primer libro, Las imágenes invertidas. Posteriormente, aparecería Lenguaje de la culpa, “Premio Ciudad de Alcalá” y en 2000 De fiebres y desiertos, “Premio Comunidad de Madrid de Arte Joven”, editado por Visor. En 2007 vio la luz La constancia del agua, en noviembre de 2009, La casa que habitaste, Premio Internacional de Poesía “San Juan de la Cruz”, 2009 (Rialp. Colección. Adonáis) y en noviembre de 2010 el que es su último libro, y primero de poesía infantil y juvenil, Con el balón en juego (Hiperión. Col. Ajonjolí. Madrid, 2010). Ha traducido poesía alemana, inglesa e italiana. Ejerce la crítica literaria en muy diversos medios. Es Director de la Revista Poética Piedra DEL Molino. Es Hijo Adoptivo de Fontiveros, tierra natal de San Juan de la Cruz.

miércoles, 13 de julio de 2011

Reseña de "Sólo la luz alumbra" en la revista Qué Leer nº de julio-agosto 2011



La revista Qué Leer ha publicado una reseña de mi antología "Sólo la luz alumbra" en la sección de Poesía de Enrique Villagrasa. Gracias.

jueves, 30 de junio de 2011

Con Manuel López Azorín de la mano, un post del poeta Francisco Caro





El poeta Francisco Caro (a la derecha, en la foto) publicó ayer 29 de junio de 2011, con amistosa generosidad, este post en su blog "Mientras la luz": http://mientraslaluz.blogspot.com



Francisco Caro
miércoles 29 de junio de 2011
Con Manuel López Azorín, de la mano

.
Dice que comenzó tarde a escribir, temprano en la lectura. Que fue un médico quien le llevó, en libro, a san Juan de la Cruz para aliviarle los tiempos de un enfermedad adolescente. Que desde entonces sabía que hay una luz distinta. Ahora recién, ha publicado con SIAL un libro fundamental Sólo la luz alumbra. Un libro sin duda conocido para muchos de los lectores de este blog y necesario para aquellos que no lo conozcan aún. Hablo del poeta Manuel López Azorín. Estuve en la presentación del libro en el Casino de Madrid, en plena primavera. Y aquí dejamos nota.


De cuidadísima edición, el libro comienza con el poemario inédito del mismo nombre para continuar con una selección amplisimas de sus anteriores poemarios. Sólo la luz alumbra es el lugar en donde deposita López Azorín sus esperanzas en la poesía, fulgor que ilumina y salva. Discípulo y maestro al mismo tiempo, hombre que concibe también la poesía como un impulso moral a la par que estético, compañero que ha sido de innumerables nombres propios (Claudio y Hierro entre tantos), amigo de todos, organizador de encuentros poéticos, divulgador… y sobre todo preocupado por ese misterio irresoluble que es la poesía, ha querido en este libro ofrecerse, ofrecer cuanto ha podido ir observando -y haciendo suyo- a los nuevos poetas.

Así comienza Sólo la luz alumbra: Sólo el amor nos salva. / Lo demás es un caos. Nos envuelve / y en plena claridad nos hace ciegos. Así, con ese afán de desbrozar un camino lleno de dificultades, cegado por la excesiva luz o tapiado por la luz nunca encontrada, que es el oficio de poeta, el autor, a la manera confesada de Rilke, abre su libro de consejos a jóvenes poetas. Consejos que son brazos en el hombro, alimentos con los que llenar la mochila, fuentes de agua clara, advertencias de peligros. Sabe mucho de todo esto Manuel López Azorín: por lo visto, por lo escuchado, por lo vivido. La libertad, la verdad, el ritmo, las trampas del yo, los profanadores, los prontos triunfadores, la envidia y la impaciencia… están en la atención de los poemas, pero Manuel sabe la pregunta que esencia toda intención: ¿para qué se escribe? Pregunta de más difícil respuesta que la de por qué se escribe. Y que tantas veces tantos auténticos poetas han sido incapaces de responder o se han respondido de tal forma que dejaron abruptamente de escribir.


Pepe Hierro y Manolo López Azorín,
fotografía tomada de su blog

Manuel López Azorín sabe para qué escribe. Escribe para saberse. Para saberse solo, para saberse con los demás, por los demás, ante los demás. Sus poemas son agujas que penetran, suave, pero decididamente, en el corazón de lo que importa. Pocos poemas son juego, salvo aquellos que él desea como tales, salvo aquellos que él desea vivir con los suyos, con sus compañeros, con sus poetas, con aquellos le han abierto la posibilidad de saberse mejor. Él dice que es poeta de voluntades clásicas. Yo digo que es un poeta. Yo digo que ha sido y es poeta entre poetas. Poeta de la luz y a veces de la rabia. Poeta con quien quiero caminar de la mano.


Elegía

Yo tenía un amigo que se llamaba amigo.
Yo tenía un amigo
del que me prevenían los amigos.

Yo tenía un amigo y lo acunaba.

Le vi pintar el último dibujo, con ojos de agua,
entre las camas de los hospitales,
aspirando el tomillo que purifica el aire,
comiéndoselo a golpes de hostia consagrada
por el gran sacerdote de la leve esperanza.

Yo tenía un amigo.

Se marchó una mañana rumbo a un parque
de pichones nevados, tiritando de frío.

Yo tenía un amigo.

He clamado a la vida para ver si regresa
y la vida, en silencio, me ha ofrecido la noche,
la luna sarracena y la vigilia
del último recuerdo,
del último dibujo,
de las palabras últimas, cuando soñando juntos,
nos pusimos a hablar de tantas cosas.

Yo tenía un amigo y lo acunaba.
Olvidado de otoños, un invierno,
se marchó hacia la casa del olvido.

(Y yo aún lo recuerdo.)


Dedicado, sin nombralo a José Hierro, este poema pertenece a La ceniza y la espuma, poemario incluido en Sólo la luz alumbra.
Publicado por fcaro en 20:06



Francisco Caro: Manchego, nacido en Piedrabuena (Ciudad Real), dice que le llegó la poesía como la primavera a Soria, tarda. Luego comprobó que es un mal endémico, actual; en cualquier caso lamenta el tiempo que pasó sin escribir. En estos últimos años ha publicado Salvo de ti (Vitruvio 2006) Mientras la luz (Ciudad Real 2007) Las sílabas de noche (Valdepeñas 2008) Lecciones de cosas (Zaragoza 2008) Calygrafías (Gijón 2009) Desnudo de pronombre (Las Palmas, 2009, Cuaderno de Boccaccio (Alcala de Henares, 2010)y Paisaje (en tercera persona),Colección Literaria Universidad Popular José Hierro, Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes, Madrid, 2010)
Sus poemas han sido estimados en diversos certámenes, entre otros Juan Alcaide, Ciudad de Zaragoza, Tomás Morales, Ateneo Jovellanos, Ciudad de Alcalá y José Hierro.